Lacté, la infusión para las madres lactantes

La Teresita lanza una la nueva bebida, la infusión de Hinojo, Lacté.

El hinojo es una planta herbácea cuyos orígenes se ubican en la zona costera del mar Mediterráneo, que se hizo popular en América cuando fue traída por los españoles y se ha usado desde tiempos inmemoriales en aplicaciones culinarias.

La bebida que se logra del hinojo tiene propiedades diuréticas, reduce la aparición de gases, alivia los cólicos intestinales y es especialmente apreciada entre las mujeres lactantes porque estimula la producción de leche materna.

La UNICEF recomienda el uso del hinojo durante el período de lactancia materna para aumentar la producción de leche en la madre: “En diferentes culturas se utilizan mezclas de hierbas en infusión o alimentos para aumentar la producción de leche materna. Estas no hacen daño al niño o niña. En la madre produce un efecto benéfico, dándole confianza de poder amamantar y en algunos casos, por su valor nutritivo, complementan su alimentación. El hinojo (en infusión) ha demostrado su propiedad de aumentar la producción de leche.” (www.unicef.org.co)

El éxito de la lactancia materna no sólo depende de la alimentación consumida por la madre, sino también de otros factores como el apoyo afectivo y efectivo del padre del niño y la familia, así como de la confianza de la madre en su capacidad de amamantar.

Los invitamos a probar Lacté, con un delicioso sabor y grandes beneficios. hinojolacte

 

 

La manzanilla, una hierba relajante

La manzanilla es una planta que crece cerca al suelo, sus hojas son grisáceas, segmentadas y similares a plumas. Tiene pequeñas flores, que parecen margaritas miniaturas. Esta hierba ha sido conocida y apreciada desde hace miles de años por muchas culturas.

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Conocida como maythen, se cuenta que era una de las nueve hierbas sagradas de los Sajones (antiguas tribus germánicas).

Su nombre en inglés, chamomile, viene del griego chamai que significa ‘en el suelo’ y melón, que significa ‘manzana’, o sea ‘manzana de suelo’. Su infusión es tomada no solamente en el ámbito social sino también en el de la salud. Los antiguos Egipcios, quienes preparaban con ella un té fuerte para aliviar la fiebre y los escalofríos que acompañan la malaria, le tenían tanto aprecio que la incluían en sus ofrendas a los dioses. Los antiguos Romanos la valoraban como remedio para el dolor de cabeza y los problemas de vejiga, hígado y riñones. En Europa se utilizaba para calmar el dolor muscular, el cansancio y el malestar por la presencia de piedras en los riñones.

En Perú, San Martín de Porres la recogía en el bosque de Limatambo y preparaba con ella infusiones curativas para tratar a los enfermos pobres. Cuentan las crónicas que la manzanilla era la planta favorita del Santo.

Dentro de los beneficios que se le atribuyen, se destacan que ayuda a dormir, reduce el estrés y los espasmos, relaja, alivia los dolores musculares, apacigua los cólicos menstruales y abdominales, mitiga los dolores de artritis, disminuye la inflamación y combate las infecciones de la vejiga. También se dice que sobre la piel actúa como antiséptico, antibacterial y remedio para el tratamiento de quemaduras.

Se recomienda especialmente para personas que sufren de estrés y problemas asociados, tales como irritabilidad, ansiedad, etc.