Manzanilla

El uso de la Manzanilla se remonta a la antigua Grecia. Los Egipcios la utilizaban como cura para la fiebre. Le tenían tanto aprecio, que la ofrecían a sus dioses. Los antiguos Romanos la valoraban como remedio para dolor de cabeza y problemas de la vejiga, hígado y riñones. En Europa se utilizaba para alivianar el dolor muscular y el cansancio.