El placer de tener un tiempo para uno mismo.

Con el estilo de vida cada vez más agitado y ocupado que estamos viviendo en la época actual, resulta dificil, casi imposible, decir que queremos sacar un tiempo para hacer una pausa, disfrutar, generar conciencia del espacio, del entorno, de lo que escuchamos, de nuestra respiración. Pero con los niveles de stress que se manejan, que cada vez son más altos, hemos empezado a desarrollar todo tipo de enfermedades como gástricas, mentales, cardiovasculares, alérgicas, etc. Por lo tanto, se vuelve necesario, casi obligatorio, sacar un tiempo para uno, buscar espacios para la reflexión, para equilibrar el cuerpo y la mente, para calmar nuestros pensamientos y para disfrutar.

Y para esto, se vuelve una herramienta muy interesante, tomarse un té o una infusión herbal o frutal. Porque nos obliga a sentarnos, a esperar, despierta los sentidos, el olfato, el gusto, el tacto, hasta la vista. Mientras tomamos el té podemos tomar conciencia de nuestra respiración, sentir el aroma y sabor, pensar en momentos felices, en alguien especial, en algo que queremos alcanzar, soñar con el futuro, recordar el pasado con alegría. La compañía de una taza de té puede ser la disculpa para crear un momento especial con nosotros mismos, que nos desconecte de la rutina, del afán y nos permita disminuir el estrés y conectarnos con nuestra esencia.

Concectate-te